Terapia de discernimiento: Mi pareja se quiere separar y yo no quiero.

Dentro de la psicología, cuando hay problemas en una relación de amor y queremos ponerle solución, solemos utilizar la conocida terapia de pareja para poner solución a los problemas que puedan existir en esa relación. Pero… ¿Es realmente útil esta terapia cuando uno de los dos tiene dudas acerca de si quiere continuar en la relación? La respuesta es no. Cuando uno de los integrantes no sabe si quiere continuar con su actual pareja, no podemos utilizar una terapia enfocada a solucionar los problemas de la pareja. Porque… ¿Cuál sería el problema? El problema puede tenerlo la persona que no quiere separarse, pero sería un problema para utilizar un tipo de terapia individual, no de manera conjunta. Hoy descubriremos una nueva terapia de pareja: La terapia de discernimiento.

La persona que se quiere separar está pasando por un proceso de cambio y de incertidumbre. Ya se siente lejos de la relación. Por lo que la terapia de pareja clásica no sería lo más efectivo.

Si ambos no están completamente involucrados y comprometidos con la relación, es probable que tampoco estén completamente involucrados en la terapia de pareja.

El terapeuta estadounidense Bill Doherty, ha desarrollado la terapia de discernimiento. La terapia de discernimiento se diferencia de la terapia de pareja en que no está diseñada para resolver ningún problema dentro de la relación.

¿Qué nos ofrece la terapia de discernimiento?

Con esta terapia ganarás claridad y confianza a la hora de tomar una mejor decisión. La relación se evalúa para que los integrantes sepan cómo han podido llegar a ese punto. No es un tratamiento. Es un proceso de evaluación.

Este tipo de terapia nos ofrece tres posibles caminos que podemos tomar respecto a nuestra relación:

  1. Permanecer junto a tu pareja y trabajar en la relación. (Aquí si utilizaríamos la terapia de pareja convencional)
  2. Terminar la relación y emprender caminos separados. (Aquí podríamos dar paso a una terapia individual)
  3. No tomar ninguna decisión y evaluar en un futuro qué decisión quieren tomar.

¿Qué se hace en las sesiones de terapia de discernimiento?

  1. Analizar cuáles han sido las consecuencias para llegar al punto en el que se encuentra la relación.
  2. Conocer los puntos débiles y los fuertes de la relación.
  3. Prepararse para los tres escenarios posibles: ruptura, continuar juntos o quedarse en stanby.
  4. Averiguar cómo se han resuelto los problemas ocurridos en el pasado.
  5. Conocer los aspectos que se deberían de trabajar en una futura terapia de pareja.

La primera sesión, se realiza de manera conjunta y el resto de sesiones de forma individual. Suelen realizarse unas cinco sesiones, aunque esto dependerá del compromiso de los integrantes y de la fluidez de las sesiones. La última sesión también será de manera conjunta, donde los miembros de la relación tomarán una decisión ayudados y guiados por el terapeuta.

¿Qué pasa si nuestros caminos se separan tras la terapia?

Si después de realizar las sesiones de terapia, llegáis a la conclusión de que el divorcio o la separación es la mejor opción para ambos, os encontraréis más empáticos respecto al otro. Lo que hará que cooperéis durante el proceso de separación y seáis más cordiales.

Una separación traumática puede ser agotadora y generar muchos problemas psicológicos (estrés, ansiedad, rumiación…) y físicos.

Si crees que este tipo de terapia es lo que necesitas actualmente, puedes reservar una cita aquí o solicitar más información. En Psicología Inteligente estamos especializados en las mejores técnicas para afrontar los problemas de pareja desde cualquier perspectiva.

Con mucho amor,

Noelia.

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