Las tres preguntas para centrarse en lo importante

Es fácil despistarse de nuestras metas y no centrarse en lo importante. Tenemos muchos distractores cada día que combatir y, a veces, terminamos cayendo en ellos.

Hoy os traigo la historia del Emperador, escrita por León Tolstoi, para que nos ayude a centrarnos en lo que es importante.

En un lejano imperio, vivía un Emperador que quería gobernar con justicia y sabiduría. Estaba empeñado en conseguir hacer bien su trabajo de gobernador. Como no tenía experiencia, estuvo informándose con varios sabios del pueblo hasta que dio con tres preguntas claves que le ayudarían durante su mandato.

Las preguntas claves fueron:

  1. ¿Cuándo es el momento más importante?
  2. ¿Quién es la persona más importante?
  3. ¿Qué es lo más importante que se puede hacer?

¿Cuándo es el momento más importante?

Pasamos gran parte de nuestro tiempo experimentando preocupación y culpa. Sentimos culpa por cosas que sucedieron en el pasado y que nos gustaría cambiar. También nos preocupamos por cosas que tememos que sucedan en el futuro. Especulamos sobre hechos que nos harán daño el día de mañana, sin darnos cuenta de que sólo son imaginaciones nuestras y probablemente nunca lleguen a ocurrir. Pero ahí están nuestros miedos y nuestras inseguridades apoderándose de nosotros.

Sobre los errores del pasado, no podemos hacer nada. Como mucho, podemos pedir perdón si perjudicamos a alguien y no lo hicimos en su momento. Ese tiempo se ha ido. Debemos dejarlo ir. Ya no está con nosotros.

De nuestros pensamientos del futuro, tampoco podemos hacer mucho. Este año, el 2020, nos ha enseñado que por mucho que intentemos controlar y organizar nuestra vida, todo puede cambiar y dar un giro de 180 grados. El control sólo es una ilusión. Como vemos, este tiempo tampoco está entre nosotros.

¿Tienes ya claro cuál puede ser el momento más importante?

¡El momento más importante es AHORA! El momento presente es el único tiempo en el que puedes hacer algo. No importa lo que quieras hacer, la única vez que puedes hacerlo es ahora. Seguro que hay momentos en los que podemos enmendar el pasado, pero incluso entonces, solo podemos hacer eso en el ahora. Y puede ser útil hacer algunos planes para el futuro, pero solo podemos llegar a ese futuro viviendo en el ahora.

¿Quién es la persona más importante?

Vivimos en un mundo donde se ansía la fama. Muchos niños ya no dicen lo que quieren hacer cuando sean mayores; simplemente dicen que quieren ser famosos. En mi consulta veo cómo las chicas prefieren ser influencer y los chicos tiran más por la rama de Youtube y videojuegos.

No sólo los niños me dan estas respuestas. Los adolescentes también suelen decantarse por esas profesiones. Antes de escribir este artículo le pregunté a cinco niños cuál era para ellos la persona más importante. Sus respuestas fueron:

Niño 1: Billie Eilish

Niño 2: Fernanfloo

Niño 3: Mamá

Niño 4: AuronPlay

Niño 5: Dios

Al niño 1, 2 y 4 les hice otra pregunta:

¿Alguna vez has estado con esas personas para saber si son tan importantes?

Según la historia que nos cuenta Tolstoi, la persona más importante es con la que estás en ese mismo momento. Con frecuencia, estamos con una persona mientras pensamos en otra o en cosas que tenemos que hacer. Nos cuentan sus historias y no les prestamos mucha atención. A menudo, mientras estamos con una persona, jugamos con nuestro teléfono o hablamos con otra persona por redes sociales, WhatsApp…

No es raro estar en un restaurante o cafetería, mirar hacia el resto de mesas y ver cómo muchas personas están mirando sus teléfonos.

Si hemos quedado con alguien, debemos prestarle atención y aprender de lo que nos cuenta. ¿No deseas lo mismo para ti?

A lo largo del día, la persona más importante para mí, soy yo (y esto no es ser egocéntrico). Pero cuando quedo con alguien, dejo que la persona más importante sea la que tengo delante.

Seguro que conoces a una persona con la que no se puede hablar porque siempre termina interrumpiendo tu conversación para contar sus problemas. Lo suyo siempre es más importante. Da igual lo que te ocurra, sus preocupaciones deben estar en primer lugar.

Tienes ya en mente a una de esas personas, ¿verdad?

Pues un truco para no caer en ese error es ver a la persona que tenemos delante como la persona más importatante en ese momento y dedicarle nuestra atención.

¿Qué es lo más importante que se puede hacer?

Según la historia del Emperador, este descubrió que lo más importante que podía hacer, era hacer feliz a la persona que tenía delante.

La variedad es hermosa y una de las cosas maravillosas de la vida es que todos somos diferentes. Cada persona que conoces querrá/necesitará algo diferente de ti. Y tú de ellos. Puede ser que solo quieran una breve conversación o puede que necesiten algo que te conlleve más trabajo. De cualquier manera, hay algo que siempre puedes hacer para alegrar el día de aquellos con los que te encuentras: Cuidarles.

Cuando cuidas a la persona con quien estás, le ayudas a sentirse querida. Sintonizas con lo que necesitan. Puedes escuchar lo que tienen que decir, disfrutar de una conversación amistosa o ayudarles.

Hay pocas cosas más alegres que disfrutar de la compañía de los demás y, cuando sea necesario, ayudar a esas personas a que se sientan mejor. Para que una persona esté bien, todo lo que tienes que hacer es cuidarla.

Del mismo modo que nosotros cuidamos a los demás, los demás deberían de cuidarnos a nosotros. Sé que esto no siempre es así, pero lo ideal sería llegar a alcanzarlo con la gente que comparte nuestra vida.

Conclusión final de la historia del emperador para centrarse en lo importante

Las preguntas del Emperador son un hermoso recordatorio de lo que es verdaderamente importante en la vida: nuestra relación con nosotros mismos y nuestras relaciones con los demás. Cuando recordamos las respuestas a las preguntas del Emperador nos guían a ser nuestro mejor yo, lo que nos beneficia a nosotros y a aquellos a quienes se encuentran en nuestro camino. Si todos pudiéramos recordar vivir en el ahora, darle la mayor importancia a las personas con las que estamos y cuidarlas; el mundo sería un lugar mucho mejor para todos nosotros.

Espero que te haya gustado este artículo, para complementar tu lectura te recomiendo este artículo o visitar mi perfil de Instagram para seguir aprendiendo más sobre el mundo de la psicología.

Con mucho amor,

Noelia.

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